En el verano de 1944 y gracias a la iniciativa de un grupo de labradores de la localidad, acuciados por la necesidad de poner al día y bajo la legalidad establecida por el nuevo Régimen al Sindicato Agrícola “Nuestra Señora de la Consolación”, 34 labradores de Iniesta se deciden a firmar los estatutos fundacionales de la “Unión Campesina Iniestense”, una Cooperativa del Campo Local sujeta a los preceptos de la Ley de 2 de enero de 1942 y sus Reglamentos y encuadrada en la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de la localidad.
Los primeros momentos fueron muy difíciles, y tras la aprobación de la Cooperativa por el Ministerio de Trabajo, el 27 de Diciembre de 1944, la primera Junta Rectora, encabezada por Felipe Orozco Garrido, puso todo su empeño en integrar el sindicalismo agrario, nacido en Iniesta el 3 de agosto de 1930 al fundarse el sindicato agrario “Nuestra Señora de la Consolación”, con los nuevos marcos legislativos emanados de la Cooperación Nacional-Sindicalista, bajo la tutela y control de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos.
El 15 de marzo de 1945 y en su última Junta General, 109 socios accionistas del sindicato agrícola “Nuestra Señora de la Consolación” a propuesta de su Presidente, Felipe Orozco Garrido, aprueban la adaptación de su vida a la Ley de Cooperación de dos de enero de mil novecientos cuarenta y dos y Reglamento para la aplicación de la misma, mediante la integración del Sindicato en la Cooperativa del Campo a la que ceden el 19 de diciembre de 1946 todo su patrimonio, locales, bienes y haberes.
La primera campaña de recolección de uva que llevó a cabo la Cooperativa del Campo “Unión Campesina Iniestense” fue la de 1947, que se adjudicó de forma unitaria a D. Gabriel Correa Díaz, bodeguero de la localidad. No sería hasta el año 1953, y ya con la presidencia de Rafael Talavera Pareja (1950-1959), cuando la Cooperativa contó con instalaciones propias, que le permitieron recoger 1.971.000 kgs de uva, obteniendo como producto 1.546.000 litros de vino.
La década de los 50 sirvió para sentar las bases de la futura evolución de la Unión Campesina Iniestense, dado que en 1954 se puso en marcha la almazara en la zona que actualmente ocupa la embotelladora, y tres años más tarde, en diciembre de 1957 se constituye en el seno de la Cooperativa la Caja Rural y se pone en marcha el molino de piensos.
A finales de la década, en 1959 se propone la primera ampliación de la bodega, dada la escasa capacidad de la misma para atender las necesidades de la creciente masa social, que en ese momento de 1959 alcanza los 500 asociados, que aportan a la cooperativa 3.112.000 kgs de uva, de los que se obtuvieron 2.365.000 litros de vino, siendo necesario alquilar vasija en Utiel para trasladar allí casi medio millón de litros de mosto.
También en ese año de 1959 se pone en marcha la sección de maquinaria agrícola con la adquisición de un tractor marca “Ursus” y una trilladora marca “Batlle”.
Las década de los años 60 y 70 conoció sucesivas ampliaciones que extendieron las instalaciones de la Cooperativa al otro lado de la carretera, levantándose las naves que hay junto a la misma, la báscula y los descargaderos y naves de bodega nueva, todo ello bajo las presidencias de Esteban Cuéllar Anguix (1959-1963), Santiago Gadea Monteagudo (1963-1965), Manuel Pozo Núñez (1965-1969), Pedro Correa Villanueva (1969-1973) y, de nuevo, Santiago Gadea Monteagudo (1973-1981), que se vieron acompañadas de un aumento considerable de la cantidad de uva entrada en bodega, superando el año 1981 los 24.000.000 de kilos de uva.
Los últimos 25 años han venido marcados por la modernización de las instalaciones y la potenciación de la sección de la bodega, dejando en un segundo plano la almazara, en la actualidad en desuso, el molino de piensos y la sección de maquinaria, en beneficio del servicio de ferretería y venta de productos fitosanitarios, abonos y accesorios, así como la venta de carburantes. La adaptación a las nuevas circunstancias sociopolíticas de nuestro país le ha llevado a tres modificaciones de sus estatutos los años 1977, 1988 y 1996 mientras la Caja Rural se ha transformado en una Sección de Crédito, que funciona desde el año 1990.
A mediados de la década de los 80 fue también cuando la cooperativa decide dar un paso más y comienza a embotellar sus caldos tras la incorporación a la cooperativa del actual enólogo Angel Carrascal, lo cual supuse la apertura de un canal más de venta para los vinos de Iniesta y nuevas oportunidades de negocio; dando así paso también a la década de los 90 con los primeros pasos del departamento comercial, quien comienza primero vendiendo los vinos embotellados en la zona.
El 7 de Mayo del año 2003 se invierte en una nueva embotelladora, la cual fue inaugurada por el entonces presidente de Castilla la Mancha Don José Bono Martínez.
Dicha embotelladora sigue contando con la misma ubicación en las instalaciones pero ha sufrido, como no podía ser menos diversos cambios, mejoras y ampliaciones que permiten en estos días la elaboración y embotellado de todo tipo de vinos y en diferentes presentaciones para poder adaptarnos a las peticiones de los mercados cada vez más exigentes en cuando a calidad y presentación se refiere.
Fue a partir de entonces cuando el departamento comercial se asentó definitivamente dando paso al desarrollo de planes de comercialización, investigación de mercado y un largo etcétera en cuanto a trabajo se refiere para comenzar con la internacionalización de nuestros vinos.
En el año 2011, la bodega transformó 1.500 Hectáreas de las 7.000 con las que sus socios cuentan en propiedad, a viñedo ecológico, convirtiéndose así en la Bodega de vinos tintos ecológicos más grande del mundo.
Otra puerta más que se abre para la comercialización de los vinos y mostos, fruto de la elaboración de los aproximadamente 50 millones de kilos de uva que se recogen anualmente.
Por su puesto, que la bodega continua en la actualidad invirtiendo en I+D+I siendo una de las últimas inversiones la adquisición de una “microbodega”, la cual le permite a nuestro equipo el desarrollar nuevos y novedosos productos antes incluso de llegar a tener las elaboraciones definitivas.
El último gran paso y no por eso menos importante fue la obtención de un Sello de Calidad, otorgado bajo la Featured Standard Certification, conocido como IFS Food, que certifica a la embotelladora. Dicho Sello de Calidad es reconocido a nivel mundial por su exigencia tanto a nivel de producto como tecnológico y permite tanto a los compradores como al cliente final tener la certeza de que el producto elaborado en estas instalaciones supera con creces todos los niveles de calidad que pudieran exigirse en cualquier mercado.
Con la obtención de dicho sello, son muchas también las puertas que se abren como ayuda a la comercialización de nuestros vinos, ya que cada vez más, y sobre todo los grandes importadores a nivel europeo exigen a los bodegueros estar en posesión de uno de estos certificados de calidad.
Actualmente la Cooperativa, y a través de su Departamento Comercial y de la Gerencia vende sus productos, mostos y vinos tanto a granel como embotellados, abarcando ambos mercados nacional e internacional, y llegando a países como Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur, y diferentes países Europeos, entre ellos: Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Francia, Reino Unido, Irlanda y República Checa, entre otros …
Gracias a su privilegiada situación entre los valles del rio Júcar y el Gabriel, y su elevación a 750 metros sobre el nivel del mar, la bodega cuenta con un microclima ideal para el cultivo del vino. De entre sus diferentes varietales Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon, Macabeo y Sauvignon Blanc, cabe destacar la “Bobal” variedad autóctona de la zona y con la que se elaboran principalmente vinos rosados, reconocidos a nivel mundial por su sabor y color particular color frambuesa, característico de la variedad, vinos que llevan obteniendo premios reconocidos en los concursos como “Concurso Mundial de Bruselas” y “Mundus Vini” (entre otros) y los más destacados para nosotros los Wine Trophy que se  celebran en Alemania, Portugal y Asia todos los años, en donde vinos tan conocidos como el Señorio de Iniesta Roble, los tempranillos jóvenes, los rosados y el vino blanco Sauvignon blanc obtienen medalla de Oro año tras año, e incluso Gran Oro en el año 2014; certificando así la calidad de los vinos que la Cooperativa elabora y que ayudan también para poder seguir llegando a nuestros actuales y potenciales clientes con nuestros productos.
Y para finalizar, la Cooperativa obtiene el premio al mejor productor de más de 500 hectáreas en la liga de campeones del vino que reconoce a la UCI como la mejor en el mundo de entre las más de 3.000 bodegas presentadas, en una de las categorías del certamen Golden league 2016 que organiza la Deutsche Wein Marketing (DWM) con el patrocinio de la organización internacional de la Viña y el Vino (OIV).
En la Golden League concurren las bodegas que más medallas han obtenido en los concursos que lleva a cabo DWM, que hemos citado anteriormente, siendo Bodega UCI la que se ha llevado el premio este año en la categoría de más de 500 Hectáreas.
La obtención de este galardón obtenido entre más de 3.000 bodegas y 30.000 vino catados de todo el mundo es el fruto de los numerosos procesos de calidad que se están aplicando en la bodega y de la gran labor conjunta de viticultores y profesionales, tanto en la producción como en la elaboración de los vinos.